Quiénes somos

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La Universidad Americana es una institución de educación superior privada que surge como una respuesta a las necesidades de los adultos que trabajan, es decir de aquellos trabajadores que con esfuerzo invierten tiempo y dinero, sacrificando su tiempo libre y sus ratos de socialización, en función de sus estudios.

Por eso nos consideramos una institución que comprende a su estudiante y trata de darle todas las facilidades para una adecuada aprehensión del conocimiento, garantizándoles en todo momento la calidad académica requerida para enfrentar en forma adecuada las necesidades del entorno en el que desde ya, muchos se desenvuelven.

Esta practicidad permite que el estudiante de la UAM se sienta como una persona que construye su propio conocimiento con la ayuda de un facilitador, de un profesional que es docente y que sabe como aprende y entiende las necesidades del adulto.

Cabe destacar que la calidad docente no se cuestiona pues nuestro cuadro de maestros es fiel reflejo de una selección rigurosa en función de lo que se ofrece por parte de la UAM, no somos la universidad tecnológicamente más desarrollada, pero si aquella que logra establecer un equilibrio adecuado entre la tecnología y las capacidades del individuo. El medio por sí sólo, al igual que la tecnología “per se” no logra desarrollar al individuo, sino que, este desarrollo se dará merced a la capacidad y estímulo que logren los docentes en el estudiante.

Este nuevo esquema se enfoca entonces a estimular esas capacidades que tiene el individuo, de modo que enfrente su entorno con la certeza de una adecuada preparación universitaria.

La UAM, preocupada por la desmedida comercialización de la educación, se ha propuesto insertar un nuevo esquema que tienda a la flexibilidad en la enseñanza, no así a la facilidad, es decir, no por flexible se pierde la rigurosidad académica.

La UAM parte de la relación conocimiento-razonamiento-toma de iniciativas, en donde se propicia que el estudiante reciba la mayor cantidad y calidad de conocimiento posible, que este sea entendido, con el fin de que desarrolle su capacidad de análisis y su razonamiento, a efectos de que logre tomar las iniciativas que su entorno requiera.

La UAM pone especial atención en sus sistemas de evaluación y seguimiento, con el fin de que se de un verdadero proceso de construcción del conocimiento, es decir que el estudiante tenga la mayor participación posible dentro del esquema de enseñanza a fin de no convertir el proceso de evaluación en una simple cuantificación de datos.

Por conocer las necesidades del trabajador que estudia, la UAM pone a disposición de los estudiantes horarios flexibles (mañanas, noches y sábados en distintos horarios) y sistemas de pago y financiamiento acordes a las necesidades de los trabajadores.

Entre nuestras fortalezas están la metodología de enseñanza, la cual permite una efectiva participación del estudiante y el sistema educativo empleado, el cual contempla al estudiante como una fuente de experiencias que enriquecen cada lección, a partir del conocimiento de nuestros maestros. La practicidad ya señalada se refleja también en el proceso de enseñanza, lo cual no implica de ninguna manera un costo superior.

Todo lo anteriormente expuesto, lo podemos evidenciar con la reciente acreditación otorgada por la Asociación de Universidades Privadas de Centroamérica

( AUPRICA ) a la UAM, al cumplir satisfactoriamente los requisitos establecidos como una Universidad comprometida con el mejoramiento de la calidad académica.

La Universidad Americana nace, en la República de Costa Rica como una institución dispuesta a asumir un liderazgo entre las instituciones de educación superior. Sin embargo, este liderazgo no será enfocado en aspectos materiales o tecnológicos, aunque bien es cierto, son complementos en la formación profesional de los estudiantes, pero que no vienen a ser la esencia del estudiante. Esa esencia, UAM la impregna con la formación académica que recibirá en nuestras aulas.

La institución inició su funcionamiento es septiembre del año 1997, con el objetivo de arrancar el proyecto formalmente para enero de 1998. Este inicio se dio con la apertura de las sedes en San José y Cartago simultáneamente.

El crecimiento rápido que experimentó UAM en los primeros meses, permite que para agosto de 1998 se abra una tercera sede, esta vez en Heredia.

En 2002, la UAM decide expandirse a la República de Panamá, iniciando operaciones en Octubre de ese mismo año en el Área Bancaria, Ciudad de Panamá, bajo el Decreto Ejecutivo Número 670 del 19 de diciembre de 2002, la cual autoriza el funcionamiento de la misma, así como los programas de pre-grado y post-grado.

La UAM es una alternativa seria y responsable, una buena opción de educación superior.

Hoy día podemos afirmar que tenemos una población estudiantil sostenida y en crecimiento, compuesta por estudiantes deseosos de aprender y superarse, con metas claras y confiados en que se les está dando la mejor educación, ya que la misma se encuentra en manos de docentes altamente calificados y con un proceso de capacitación permanente que hace de la UAM una Universidad diferente, comprometida con su espíritu de creación que definió su misión.

La UAM nace como una institución dispuesta a asumir un liderazgo entre las instituciones de educación superior; sin embargo, este liderazgo no será enfocado hacia aspectos materiales o tecnológicos que si bien es cierto, representan un valor agregado para cualquier profesional, no es en esencia lo que hace al profesional.

En UAM vamos más allá y queremos retomar la esencia de la educación; por eso ofrecemos educar a nuestros estudiantes, teniendo en cuenta todo lo que implica el concepto.

Para ello, requerimos de un docente, un estudiante y un ambiente adecuado; de aquí que pretendamos asumir el liderazgo en cuanto a la metodología y calidad de la enseñanza.

UAM continúa proyectándose, de ahí que existan muchos planes de crecimiento gracias al valor fundamental que nos ha permitido mantenernos en el mercado universitario: calidad académica y responsabilidad profesional con rostro humano.